General, Internet — 11 octubre, 2007 at 10:55 am

¿Y qué pasa con Afganistán? ¿No vuelven las tropas?

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Hace seis años, un par de meses después del atentado del 11-S, me fui con mi amigo Mario a Marruecos, previa parada en Granada, donde quería visitar a unos amigos. Por aquel entonces, todavía no había confesado a nadie públicamente (por Internet, sí que había empezado a publicar mi opinión, con un aluvión de insultos, como os podéis imaginar) que había sido un autoatentado.
Jamás me he sentido tan solo. Veía a la Humanidad (os veía a la mayoría de vosotros) como zombis. Veía vuestras caras, vuestra forma de caminar, sin querer saber, y el miedo que traslucían, el impacto que la repetición contante, durante varios meses, del golpeo sobre las torres estaba produciendo en vuestro inconsciente. Allí es cuando me vino a la cabeza el concepto de «Tele-Dirigidos». Allí, en Granada, intentando llevar la conversación al tema tabú por excelencia con mi amigo Mario, exploté, en plena calle. A gritos.
-¿Pero es que no te das cuenta? ¡Han sido ellos!
-¿Ellos, qué ellos?
-¡Bush, los que mandan! ¡Ellos mismos han hecho el atentado!
Mario se puso muy nervioso: ¡imaginaos, dos meses después, lo que suponía que alguien dijera eso!
(Pensándolo después, me di cuenta de que, realmente, había un software en la cabeza de la gente. ¿Por qué se ponían tan furiosos con la mera mención de esa posibilidad? Porque sentían que les estaban atacando a Ellos. ¿Y por qué sentían que les estaban atacando? Porque, en realidad, ante ese ataque televisado, ellos se sentían amenazados. Por eso, cuando llegué a MK Ultra, lo comprendí al instante. Ante todo, era una operación masiva de «control mental»).
-Pero, pero…¿Tú cómo lo sabes?
-¡LO SÉ! (A gritos, toda la conversación transcurrió a gritos) ¿Tú te crees que unos moros pueden hacer estallar unos aviones en Nueva York ¡desde Afganistán!?
-Tú no lo sabes -me respondió. No tienes pruebas.
(Era cierto, por aquel entonces, ni siquiera Thierry Meissan había sacado su libro).
-¡Piénsalo, cojones! ¿Cómo va a ser posible? ¿No tienen seguridad allí, en Nueva York y en Washington, por qué no los interceptaron?
-Bien, yo no lo sé, pero tú tampoco lo sabes. No digas que no lo sabes, porque no lo sabes.
-¿Cómo que no? ¡Todos lo sabéis, pero no queréis saberlo!
-¿Y qué nos importa a nosotros?
-¿Cómo que qué es lo que nos importa? ¡Han invadido Afganistán! ¡Va a morir mucha gente!
-Eso tú no lo sabes…
-¡VETE A LA MIERDA!
Por supuesto, nos separamos y él se fue a Marruecos y yo me volví a Madrid.
Pasó mucho tiempo hasta que pude hablar con alguien del tema en carne y hueso. Veía que era imposible, sus mentes no les pertenecían. Durante años, mi lucha estuvo en Internet; sin el cara a cara, era más fácil decir las cosas. No pudimos hacer que la gente despertara a tiempo de impedir la invasión de Afganistán pero, en la de Irak, las ideas que lanzamos (¡Es el petróleo, estúpido!) sí calaron en la Opinión Pública, aunque todavia la gente no despertó a la verdad sobre el 11-S. Y todavía, mucha gente, no lo ha hecho.
En el mundo, la gente «concienciada» sigue pidiendo el regreso de las tropas de Irak, pero no las de Afganistán: ¿qué coño hacen todos esos países allí si el motivo para invadir no existió? Evidentemente, si la gente no reclama esto, es porque todavia no se han enterado de que el comienzo de esta guerra fue un autoataque. ¿Y la ONU? ¿A quién representa, entonces, la Organización de las Naciones Unidas? Está muy claro, ¿no?
Por eso, hay que abrir los ojos de la gente sobre la verdad del 11-S (aunque se acerca el veredicto sobre el falso juicio del 11-M y tendremos que cambiar de estrategia).
Hoy estaremos en Barcelona (pza de Cataluña, junto a la FNAC) y en Madrid (Puerta del sol). A las 7 de la tarde.
Allí ,perderás el miedo a hablar en voz alta de estas cosas.
¡La cosa ha cambiado mucho en 6 años! (En cuanto el estímulo-imagen de las torres dejó de emitirse, la respuesta condicionada deja de funcionar).

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