Economía, General, Historia oculta — 23 octubre, 2007 at 9:54 am

¿Y el Banco de España, qué?; ¿también es un banco privado?

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(Esta información es relevante, también, para los hispanoamericanos porque nuestra historia es la misma hasta finales del siglo XIX).
Alguien me comentó hace unos días sobre el origen del Banco de España. Mucho hablar del banco de Inglaterra y la Reserva Federal Americana pero ¿qué sabemos del Banco de España? ¿Es un banco privado, también?
Bueno, mi primera reacción fue responder que, visto lo visto, la Iglesia tiene que estar detrás de todo esto. Al fin y al cabo, algunas cajas de ahorro fueron fundadas por la Iglesia…. Después, recordé la frase «Preservar la independencia del Banco de España» que se repite sin cesar. ¿A qué independencia se refiere? Al poder político, claro, tiene que ser independiente de quien gobierne. Entonces, ¿de quién depende? Por lo que hemos aprendido hasta ahora, de los banqueros obviamente.
Bien, pues no parece que haya mucho en Internet sobre el tema, pero una fuente tan poco sospechosa de apoyar las teorías de la conspiración, como wikipedia, nos da la siguiente información.

El Banco de España tiene una larga tradición histórica, que hunde sus raíces en el siglo XVIII.

En el año 1782, siglo XVIII, siglo de la Ilustración, el rey Carlos III creó en Madrid una entidad de carácter privado (es decir, no era estatal). Su capital era privado pero nació bajo la protección real. Se llamó Banco Nacional de San Carlos.

Al año siguiente de su institución empezó a emitir los primeros billetes llamados cédulas. Estas cédulas garantizaban un inmediato reembolso en metálico, reembolso que efectuaría el propio banco emisor; se canjeaban al portador sin producir ningún interés, lo cual les diferenciaba de los títulos de deuda. Este carácter de vale canjeable por moneda duró hasta la guerra civil española, por eso todos los billetes llevaban la leyenda, El Banco de España pagará al portador…. La frase sobrevivió hasta 1976, pero había perdido valor legal desde la Ley de noviembre de 1939.

Sin embargo, los billetes en cuestión, las cédulas, no tuvieron ningún éxito. Además, en el trascurso de los años hubo irregularidades y pérdidas, hasta tal punto que Cabarrús, director del Banco, tuvo que responder con la cárcel durante 6 años.

Entre los años 1793 y 1814, España se vio implicada en una serie de guerras que arrastraron al Banco y lo situaron en serias dificultades por las que llegó como pudo y cargado de deudas hasta el año 1829 en que hubo algunas modificaciones. Fue debido a un ministro de Hacienda del rey Fernando VII, llamado Luis López Ballesteros, quien además de tomar ciertas medidas financieras muy acertadas, concibió la idea de dotar al Banco de San Carlos con un fondo de 40 millones de reales.

Con esta ayuda los accionistas, decidieron fundar una nueva institución con el nombre de Banco de San Fernando (por ser rey Fernando VII). Este nuevo banco consiguió la facultad de emitir billetes en régimen de monopolio, y el mundo de las finanzas le sonrió hasta que, pasados 15 años, le llegó la competencia.

La competencia fue el Banco de Isabel II (en Madrid), y el Banco de Barcelona. Los tres bancos tenían poder para imprimir y poner en circulación el papel moneda. Precisamente en la circulación de billetes es donde se mostró más fuerte y competitivo el Banco de Isabel II. En otros aspectos de las finanzas, cada uno tenía su sector y no interferían uno sobre otro.

Pasados 3 años, en 1847, ambos bancos de Madrid se fusionaron, salvándose así de una crisis financiera bastante seria. La fusión tomó el nombre de Banco Español de San Fernando. Los cambios que se iban sucediendo llevaban una carrera imparable, haciendo frente a las demandas, a los nuevos tiempos y necesidades. Una de estas necesidades fue la de abrir sucursales de la entidad en las principales provincias de España, y poco después darles la facultad de emitir billetes, con independencia de la sede madrileña.

Es así como se llega al año 1856. Esta es la fecha en que nace el nombre de Banco de España. El ministro de Hacienda, Ramón Santillán, gran economista, fue su padrino; con el cambio de nombre vinieron cambios importantes y necesarios en su administración y finanzas. Como Banco de España se conoce en la actualidad, pero todavía en este siglo XIX, esta institución está muy lejos de ser la entidad de nuestros tiempos.

Forzosas y acuciantes necesidades financieras hicieron que en 1874, el famoso ministro de Economía José Echegaray adoptara para el Banco nuevas medidas. Echegaray fue un hombre capacitado para la política, las matemáticas y la literatura. (precisamente por esta última faceta fue por lo que obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1904, premio compartido con el escritor provenzal Frédéric Mistral). Echegaray concedió al Banco de España el monopolio de emisión en todo el territorio nacional. Los bancos provinciales, aquellas sucursales que habían obtenido en su día el privilegio de emitir billetes de manera independiente, tuvieron una oferta: permanecer como bancos comerciales, sin facultad de imprimir o convertirse en sucursales integradas al Banco de España. La mayoría optaron por esta última opción y fueron el origen de la red de agencias que el Banco llegó a tener en toda España.

A pesar de estos cambios, a pesar de llamarse Banco de España, a pesar de las injerencias de los distintos ministros de Hacienda, siguió siendo una entidad de naturaleza privada y en manos de propietarios particulares.
Ojo, que estamos a comienzos del siglo XX y el Banco de España es una entidad de carácter privado. Y los bancos que pueden emitir moneda son ¡bancos privados!
Aquí llegamos al último siglo, donde Franco introduce algunos cambios.

Pero ya desde los primeros años del siglo XX se estaba viendo llegar el fin de dicha naturaleza privada. Año tras año fue perdiendo competencias; puede considerarse como las más importantes:

-1939: perdió el control sobre la cotización exterior de la peseta, a favor del Instituto Español de Moneda Extranjera.

-1946: El Gobierno de Fanco se reservó el derecho de nombrar al gobernador del banco, y decidió aumentar a 5, el número de consejeros. También dispuso el recorte de dividendos de los accionistas a favor del Estado.

-En ese mismo año, el Banco perdió la libertad para elegir a los fabricantes de billetes. En adelante, se haría cargo la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.

Con todos estos recortes, el Banco de España siguió su andadura de pseudoindependencia hasta que el Decreto-Ley de 7 de junio de 1962 del Gobierno procedió a su nacionalización y reorganización. Fue el fin de la sociedad privada.

Y acaba con la integración en Europa.

De aquí pasamos a otras fechas clave en la historia del Banco:

-1980: Ley de Órganos Rectores del Banco de España

-1994: Ley de autonomía, siguiendo las directrices del Tratado de Maastricht.

Estas dos leyes han otorgado al Banco una gran libertad y flexibilidad gubernamental, sobre todo en lo referente a la política monetaria. En la actualidad el Banco de España está integrado en el Sistema Europeo de Bancos Centrales.

Es decir, hoy día el Banco Central Europeo controla el Banco de España, es decir, Francfourt, es decir, Rothschild.
Atención, quien nombra al GOBERNADOR, atención a esa palabra, es el Rey, Y recordemos que la «REGALÍA» de imprimir la moneda fue una concesión, un regalo, del Papa a los reyes.
Continuará…

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