General — 11 mayo, 2011 at 8:34 pm

«Vampiro sexual»: interesante texto

by

Cualquier Vampiro, o humano en este caso, puede ser un Vampiro Sexual. Alguien que debilita a otro por necesidades sexuales, ansias o favores es llamado un Vampiro Sexual. Pero sólo si esa persona toma más de lo que le dan a cambio.
Todos los hemos conocido, hombres y mujeres por igual. Usan el sexo como un instrumento, un estímulo, un impulso para conseguir lo que quieren. O utilizan a otra persona para sus necesidades sexuales, placer, o dependencia. Estas personas harán cualquier cosa para
conseguir lo que desean: mentir, prometer, fingir, etc; pero al fin y al cabo solamente se preocupan de si mismos. Una vez conseguidos sus objetivos, normalmente romperán la relación sin preocuparse un bledo por los sentimientos, necesidades o la situación de la persona que dejan atrás. Sin embargo, no es ésto de lo que estamos hablando cuando en este contexto decimos Vampiro Sexual.
Aquí nos referimos al Vampiro real, sea un Vampiro bebedor de sangre o un Vampiro energético. El verdadero Vampiro Sexual no es tan distinto del Vampiro Sexual Social descrito arriba. Pero en este caso es con frecuencia psíquico, en cierto grado. Primero echaremos un vistazo al Vampiro bloodist habitual, tanto Clásicos como Herederos, ambos hombres y mujeres.

Como el Vampiro Social, el Vampiro real busca lo que pueda conseguir con pocas consideraciones por sus victimas, y aquí victima es la palabra adecuada. El Vampiro a menudo utilizará su poder psíquico para cortejar a la victima, hacer que la persona, normalmente humana, se sienta atraída por él, que le guste, que le quiera. También son conocidos por engatusar, amenazar, y usar la lisonjería como instrumentos; como haría el Vampiro Social.
El Vampiro Sexual se alimenta de la energía sexual, de la necesidad sexual, de la dependencia de sus victimas una vez que la relación se establece. La mayoría de los Vampiros reales no tienen sexo con los humanos, como ya he dicho anteriormente. Bien, mi marido ha dicho, «Tener sexo con un humano antes o después de alimentarse es como si un humano tuviera sexo con una vaca antes de comerse una hamburguesa». Todo Vampiro que personalmente conozco, a quienes creo por ser reales, tienen la misma actitud. Pero hay unos pocos Vampiros que se complacen con la experiencia sexual de la naturaleza humana.

Una vez se crea la relación hacen todo lo que pueden para consolidar el vinculo. Escogen a una persona que sea vulnerable. Alguien que ha pasado por una relación abusiva, alguien que ha estado solo durante mucho tiempo. Alguien normalmente no descrito como guapo o atractivo, quizás alguien con sobrepeso o quien no tiene relaciones íntimas. Personas muy jóvenes o inexpertas, etc. porque estos individuos son más fáciles de conquistar. Entonces el Vampiro se vuelve el compañero perfecto, todo lo que la persona podría haber soñado alguna vez: amable, generoso, bondadoso, cariñoso, comprometido, etc. Sin embargo, todo ésto es una táctica. El Vampiro o Vampira usa su poder psíquico para atar y retener firmemente a su presa, hasta que la persona se convenza de que no puede vivir sin esta persona especial. Todo el tiempo, e incluso mucho después, este Vampiro se alimenta de las emociones sexuales, las energías y los deseos de la victima.
En realidad este Vampiro no se preocupa en absoluto por la persona. Es una cacería, un trofeo y el Vampiro está gozando de la caza, la captura, la conquista y el premio de sus esfuerzos (y los sentimientos). Lo mismo vale con algunos Vampiros Energéticos, pero en este caso la energía física de la práctica sexual es extraída después del acto o de las emociones.

El Vampiro (o Vampira) está satisfecho cuando sabe que tiene a esa persona totalmente controlada. Empieza a no ser tan amable, menos cariñoso, insinuando o diciendo descaradamente que si esa persona no hace exactamente lo que el Vampiro quiere, la abandonará. En otra situación actúa como si alguna pequeña cosa hecha por la persona fuera un gran crimen y que la persona es afortunada de que él (o ella) se moleste en permanecer a su lado. Para entonces la pobre victima está tan atrapada por su amor y la necesidad por el Vampiro, que está verdaderamente desvalida bajo esta amenaza de la pérdida de la relación (la perdida del Vampiro de sus vidas). Así que accede a cualquier cosa, como relaciones sexuales que no le gustan, el hecho de que ahora puede esperar tener que mantener a esta persona (el Vampiro) y pagar sus facturas o comprarle cosas caras.
¿En que difiere de la misma estratagema del Vampiro Social? En el caso del Vampiro Real, la victima humana no tiene alternativa debido a que sus heridas emocionales son tan fuertes que se rinde, porque no importa como de fuertes sean sus heridas o su dolor, los controles conscientes y psíquicos usados por el Vampiro son algo que la victima ni puede darse cuenta de lo que está pasando ni puede impedir que suceda. Tampoco hay esperanza de que la mente se le aclare lo bastante como para ver la verdad de que no esta siendo amada, sino simplemente usada. Porque en el caso del Vampiro, la mente también es controlada.

El Vampiro Sexual tiene la sangre, la mente y el cuerpo de la victima a su orden, y puede hacer todo lo que quiera con ella. Si el dolor, el miedo y la sumisión se vuelven fuertes y la victima empieza a querer a acabar la relación, el Vampiro sencillamente vuelve a los controles originales, hasta que el vínculo amoroso con la victima, o la necesidad, se fortalece hasta tal grado que la persona no puede marcharse.
Si, estos son los dañinos, y gracias a las estrellas no hay tantos alrededor en comparación con los Vampiros Reales, que tienden a menospreciar el contacto humano. Pero están ahí fuera, y es de la caza, de la conquista y de la dependencia sexual de otros de lo que se alimentan, y a los que deben tener para sobrevivir.

Compartir noticia:
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin