Media, Opinión y Noticias Externas — 14 mayo, 2019 at 7:20 am

Judíos hablando de la mafia judía en sus películas: Bugsy (Levinson), Café Society (W. Allen) y Gangster Squad (Fleischer)

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En los últimos días, he visto tres buenas películas sobre mafiosos en los años cuarenta, las tres situadas en Hollywood (y Las Vegas), las tres dirigidas por judíos y las tres sobre la mafia judía.
Siendo como soy, un fan de las películas de mafiosos, os diré que no es fácil encontrar películas sobre la mafia judía, salvo la estupenda «Muerte entre las flores» (de los hermanos judíos Cohen) y las referencias a Meyer Lanski, socio de Lucky Luciano (que posiblemente era también judío italiano) en El Padrino II.
La verdad es que, aunque fue muy famosa en su época, no había visto Bugsy, que es la historia del gorila de Meyer Lansky, que se infiltró en Hollywood en los años 40, y después fue capital para levantar el imperio del juego en Las Vegas. Bien interpretada por Warren Beatty, le presenta como un «mafioso glamuroso», cuando la verdad es que fue un psicópata, pero es curioso que fuera el judío Barry Levinson quien la dirigiera, y que de alguna manera mostrara las relaciones de la mafia judía con la también mafia judía que fundó los siete grandes estudios de Hollywood (ver La Historia Secreta de Hollywood). En esta película, se cuenta cómo cuando Siegel llegó a California, destruyó a los mafiosos cristianos que lo dirigían y sin embargo perdonó a Mickey Cohen, el sanguinario judío que reinaba allí, y se demuestra que Luciano estaba por debajo de Lansky, que era el que de verdad mandaba en el cártel mafioso de los años 40.

Café Society, la mafia judía en Hollywood, por Woody Allen
Como digo, así como hay muchísimas películas sobre la mafia italiana (católica), hay poquísimas sobre la judía, y qué curioso que el judío Woody Allen haya hecho una película hace sólo tres años sobre un judío hermano de un mafioso (judío) que se va a Hollywood a buscar fortuna, gracias a su tío, que ejerce de todopoderoso mánager de grandes estrellas. En clave de comedia, el judío Woody Allen recrea a Bugsy Siegel, a través del recién llegado, que interpreta el también judío Jesse Einsenberg (que hizo de Mark Zuckerber en la historia de Facebook), y de paso, como digo, reconoce que Hollywood está dirigido por judíos. Como nota curiosa, cuando el novato Eisenberg llega a Los Ángeles le recomiendan una prostituta (judía) y la rechaza con las siguientes palabras: «con una judía no puedo hacerlo». Las evidencias de que las aspirantes a estrellas se acuestan con los productores y directores son recurrentes en la muy estimable película.
Ayer mismo, he visto la historia de Mickey Cohen, que fue lugarteniente de Siegel, interpretado por Sean Penn, en la película del 2013 del judío Ruben Fleischer, «Gangster Squad», sobre un escuadrón de policía metido a grupo paramilitar para hacer la guerra sucia al mafioso judío.
Con todo ello, me resulta muy significativo que de repente los judíos estén reconociendo abiertamente que controlan la mafia y Hollywood: ¿a qué se deberá? ¿Por qué se quitan la careta? ¿Será que ya han dejado de tener el poder?
Muy recomendables las tres películas.
PD: Otro día os cuento mi teoría sobre la ciudad de Las Vegas y el golpe que llevó a Castro al poder, a la luz de lo que he aprendido con estas tres películas.

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