Buenísimo el reportaje del comienzo y clarificador, al comprobar la diferencia al enfrentar al activista del trueque frente a los artificiales «gays» (heterosexuales y homosexuales), es decir, pijos. La pija que va de compras en el reportaje del minuto 11 es una «periodista» (os lo aseguro, su tono de voz, la delata). El debate posterior, aleccionador.