Opinión y Noticias Externas — 19 junio, 2015 at 5:25 pm

Méjico: ¿Cómo explicarlo?, crónica de mis 24 días por el gigante norte-centroamericano

by
sonyxperia 895
¡Que viva la Virgen de Guadalupe!
sonyxperia 913
Teotihuacán es mucho más grande de lo que me había imaginado: ¡qué mareo!

 

sonyxperia 909Uff, Méjico (México): ¿cómo resumir las más de tres semanas viajando por el país?
Bueno, que no haya escrito nada sobre mis correrías en estos 24 días es la mejor descripción de la intensidad de este viaje, que tiene dos partes diferenciadas: las casi dos semanas de entrevistas en radio y TV promocionando las tres conferencias y el taller sobre la intuición, y los diez días recorriendo algunos emblemáticos lugares de la península de Yucatán y Chiapas.
Primero de todo: Méjico son muchos Méxicos. 120 millones de personas en un país que contiene selvas, desiertos, playas y tantas ruinas arqueológicas de incalculable valor que creo que sólo la India se le puede comparar. Simplemente con echar un vistazo a cualquier mapa turístico te das cuenta de que las ruinas más famosas (las que he visitado) son sólo una millonésima parte de todo lo que se esconde bajo las selvas porque, entre otras cosas, lo excavado (lo que puede ver el turista) es sólo el 5 o el 10% de lo que realmente hay.
Sí, lo has leído bien. El 5 o el 10%. A poco que acostumbres tu vista a los amontonamientos de piedras bajo las matas de árboles te darás cuenta de que el arqueólogo Semir Osmanagic redescubrió las pirámides de su Bosnia natal tras hacer un simple paralelismo al ver lo que había sucedido en Méjico, tras cientos de años de abandono.
Pero empecemos por el principio.
sonyxperia 967Los primeros diez días de viaje fueron de una frenética actividad (viniendo como venía de un largo periodo enfermo, que me llevaron a estar ingresado en el hospital durante tres días: otro día explicaré lo que me pasó, porque no me creo la explicación médica). El caso es que en una semana pasé del sofocante calor caribeño de Cancún a la lluvia del altiplano de la capital y después, al seco desierto de San Luis Potosí, y mi maltrecho cuerpo tuvo que aguantar, y adaptarse a tanto cambio climatológico. Durante esos días, una docena de entrevistas en radio, prensa y un par de televisiones locales y por Internet, explicando el advenimiento del nuevo sistema monetario, el BRICS, el patrón-oro, la Nueva Era, el tema extraterrestre y la influencia de los medios de comunicación en el adormecimiento de la población.
sonyxperia 952Que pudiera contar este tipo de cosas en radios a gran escala sólo se puede explicar, a mi juicio, por el caótico clima político que se vive ahora mismo México, en el que la población ha dejado de creer, casi por completo, en el sistema. Los comentarios que escuchaba en las radios y por boca de los compañeros periodistas que me entrevistaron fueron de un total descreimiento: en la calle, prácticamente todo el mundo sabe que el narco está coaligado con los diferentes gobiernos locales y central y son muchos, también, los que achacan a la CIA la debacle moral que sufre el país a costa de la imposición del narcoestado.sonyxperia 938
Después de leer estas frases, seguro que muchos deduciréis que México es un país en el que no se puede vivir.
Lo digo porque yo no me esperaba que la capital del país fuera tan bonita, tan ordenada, tan limpia, y que en general se respirara un aire de tanta «tranquilidad». Los barrios de Roma, Coyoacán, Polanco en el DF, las fabulosas pirámides de Teotihuacán, la basílica de Guadalupe, que visité gracias a Clementina, Ralitza y Raúl… Una gran ciudad, un gran país, moderno, al lado de las miles de infraviviendas de Ecatepec.
Es extraño. Es muy extraño. Es, incluso, difícil de explicar una realidad tan dispar. Lo indígena y la urbe del siglo XXI; el orden de la ley a rajatabla y el la ley de la mafia sustituyendo al Derecho.
Mi sorpresa en México ha sido lo bien que funciona el país A PESAR DE SUS POLÍTICOS Y MAFIOSOS (¿debería quitar la «Y»?). Supongo que con tanto hablar del narco había olvidado las inmensas maravillas que ofrece el país y lo buena gente que, en general, son los mexicanos… a pesar de la corrupción que ha invadido el país.
sonyxperia 1001Digo en general porque, al lado de la estupenda gente que he conocido, hay otra realidad más soterrada que ha ido impregnando el país y que ha llegado hasta a Cancún, donde se paga a la mafia por proteger los locales y comercios, por no hablar del norte de la nación donde las historias de secuestros y balaceras son algo con lo que la gente tiene que convivir tan a diario… que llegan hasta hacer bromas. Y todo esto era una realidad desconocida hace sólo 20 años, ¡ojo!: prueba de cómo la corrupción se puede instalar en cualquier estado evolutivo del ser humano.
sonyxperia 946Realmente, la capacidad adaptativa del ser humano a las situaciones más dolorosas nos convierte, a los ojos de cualquier extraterrestre con un mínimo de conciencia, en unos santos como la copa de un pino.
Porque los narcos están tan a simple vista que los puedes ver… hasta sentados en un restaurante.
Eso me pasó cuando, acompañado por la maestra de psicología Rocío Vázquez y el director de la Facultad de San Luis Potosí, que organizaron mi conferencia allí, viajamos al precioso pueblo de Real de 14 (el de las minas de oro y plata de Potosí), adonde por cierto los indios huicholes realizan su famosa peregrinación a pie; el caso es que nos detuvimos para desayunar en un restaurante-hotel de carretera y a nuestro lado se encontraban una familia de siete u ocho hombres que reunían todos los caracteres de los Corleone o los Soprano. Ya sabéis: el abuelo, los hijos malencarados y los nietos gordos y con sospechosos bultos en los bolsillos.
A la salida pregunté a mis anfitriones si esa familia podrían ser narcos y me contestaron que «no, esos son Zetas» (que vienen a ser los paramilitares encargados por el gobierno de controlar a los narcos… que se han vuelto narcos).
sonyxperia 945Así es México: llegas a un paraje donde vive el famoso Correcaminos y subsiste una de las tradiciones chamánicas más importantes del Planeta mientras la maldad se ha apoderado de las vidas de los miles de buenas de personas que allí viven.

Es en ese clima enrarecido donde ofrecí mis conferencias con desigual concurrencia: estupenda en San Luis (unas 300 personas) y más baja en el DF y Cancún, pese a la cantidad de intervenciones en radio que realicé. Particularmente extraño fue lo acontecido en el Distrito Federal, donde 40 personas que habían comprado su entrada no acudieron al evento; una gran tormenta paralizó prácticamente el tráfico en la megalópolis, lo que podría ser una explicación, pero hay más… Varias personas divisaron un extraño hombre de traje negro vigilando a la entrada del teatro… que se encuentra puerta con puerta con una logia masónica.
En fin.
sonyxperia 975Como digo, la buena noticia es que el tema MK Ultra y el nuevo sistema monetario han entrado de lleno en la Opinión Pública mejicana gracias a las muchas intervenciones que realicé, y en el campo de la psicología universitaria, la ingeniería social ha comenzado a ser una disciplina interiorizada. Sin duda, gracias al fenomenal trabajo de Clementina, Santiago y Galileo en Cancún; Fer y Luis Roberto en el DF; Rocío, Agustín y Lupita en San Luis.sonyxperia 987
Por supuesto, y como siempre, gracias a las conferencias y el taller que dicté, tomé contacto con seres humanos que me lleváis siguiendo desde hace tantos años y que viajasteis desde lugares tan lejanos como Sonora, Veracruz, Toluca, Mérida… Gracias a todos por vuestro apoyo y que la próxima vez que nos veamos, hayan comenzado a materializarse los cambios. Particularmente a Clementina, Luis Roberto y Rocío, que han sido los artífices del viaje, que se volverá a repetir, una vez que comience a colaborar con una radio mexicana y mi mensaje se expanda…
sonyxperia 955Como decía más arriba, una vez terminado el trabajo, me tomé diez días para visitar al menos un par de regiones del país. Para tomar contacto con la realidad, ya sin guías, al estilo mochilero.
Y lo bonito de este viaje es que, 20 años después, volvía al lugar donde tomé la decisión irrevocable de llevar esta batalla por la libertad de la Humanidad. La patria de lsonyxperia 1021os mayas. En los años 1995-96 había estado en la aldea guatemalteca de Xamán, a escasos 20 kilómetros de la frontera con México y unas pocas de horas de Palenque… Debido al trabajo que debía desarrollar, no pude conocer el mítico sitio arqueológico; aunque en aquella época no sabía prácticamente nada del calendario maya, algo había allí que me decía que algún día debía volver…
Así, casi sin pretenderlo ni planificarlo, y tras ver las extraordinarias pirámides de Chichén Itzá y Ek Balam, pegadas a la ciudad de Valladolid, y tras pasar por Mérida, donde me esperaban Carlos, Pilar y su hija Valentina para darme una vuelta por la preciosa ciudad, llegué de amanecida al lugar de la tumba de Pacal Votán. Una ducha y, casi sin dormir, me fui hasta allí.sonyxperia 957
Tras haber visto las majestuosas pirámides de Teotihuacán, de Chichén Itzá y Ek Balam, a uno le pasa como cuando va a Italia o la India, que está tan sobrepasado por la majestuosidad, que parece como que nada le afecta; una especie de mareo ante tanto asombro.
Pero en Palenque es cierto que se respira algo especial. Sin ser tan espectaculares sus pirámides y palacios como las de Chichén Itzá o Teotihuacán, algo se respira allí que encaja con la leyenda de que era el lugar de reunión de los chamanes de toda América, allí donde habitaba el rey-mago Pacal Votán, el del tubo del Telektonon y del que algunos quisieron ver que aparecía en una nave espacial en el ya mítico sepulcro… que ahora ya no se puede ver más que en una reproducción. Allí, ante la tumba de Pacal Votan, y tan «suelto» como iba en todo el viaje, me ofrecí a dos militares armados hasta los dientes a sacarles una fotografía delante del emblemático lugar, ordenándoles a cada lado del sepulcro: «tú ponte a la derecha, tú a la izquierda, así, muy bien, una sonrisa». Yo creo que sus muestras de agradecimiento se debieron a lo inusual de que alguien les tratara como a unos seres humanos.sonyxperia 971
Como digo, yo no sé si es por los abiertos que son los mexicanos o por lo suelto que yo iba, pero en todos los sitios me ponía a hablar con el conductor del taxi o del autobús, la camarera o los músicos o los compañeros de viaje. De todo.
Gracias a ello me enteré sobre los muchísimos rumores conspiranoicos sobre Marcos y los zapatistas: que si el subcomandante es colombiano y fue una infiltración de la guerrilla ELN, que si el zapatismo fue una cortina de humo de Salinas de Gortari…
Volviendo de las ruinas de Palenque, me dio por hacer los siete kilómetros hasta el pueblo a pie, para respirar el aire de la selva que tanto echaba de menos. ¡Menuda idea! ¡Menudo solazo de las 1 del mediodía!
sonyxperia 1054El caso es que ya exhausto, decidí pararme a tomar una cervecita en una tienda a un lado de la carretera y me puse a hablar con la dueña y su marido, que, cubano él y visto que me interesaba la política, me invitó a pasarme por la tarde para platicar con más calma.
Raúl resultó ser un ex guerrillero y artista que había hecho la estatua que se encuentra a la entrada del pueblo pero, a diferencia de los comunistas ortodoxos, estaba versado en la espiritualidad y la conspiración: ¡era fan de Rusia Today!
Uno de esos encuentros sincrónicos del viajero.
De ahí a la mítica Chiapas, para conocer la no menos mítica San Cristóbal de las Casas. Como suele suceder cuando te han hablado mil veces de un sitio (o una película), de principio dije «pues no es para tanto», aunque según fueron pasando los cuatro días que pasé allí, me fui metiendo en el ritmo de la bellísima ciudad y, más allá de su muchísimo turismo, tuve que reconocer que sí, que «Sancris» es una de las ciudades más bonitas, y con más alma, en las que he estado. Mucha cultura, mucho alternativo y muchas cosas curiosas: ¿sabíais que su enorme expansión de los últimos 20 años fue a causa del zapatismo? Que desde el emerger de Marcos, tanto la ciudad, como los pueblos «satélites» de San Juan Chamula y Zinacantán multiplicaron exponencialmente su población. Curioso, ¿verdad?
Estos dos últimos pueblos-ciudades de población indígena pasan por ser algunas de las poblaciones que más apoyan el zapatismo y practican un sincretismo de la religión ancestral con el catolicismo que hace que sus iglesias sean tan visitadas… que se paga por entrar. Plagada de santos, velas y flores como jamás hubiera visto, ves carteles «prohibiendo sacrificar gallinas y corderos» mientras los indígenas vestidos con sus trajes ancestrales realizan ofrendas y rezos. Cuando los santos no cumplen con lo prometido, los colocan del revés.
Como prueba incontestable de que la condición humana es universal, los indígenas se están viendo influidos por el influjo capitalista y ya tienen casi todos los vicios del sistema, incluida la corrupción: en Zinacantán unas jóvenes indígenas me quisieron hacer pagar por entrar a la población.
Quince horas de autobús me recolocaron en el Caribe de Tulún a las 4 de la madrugada, atravesando una tormenta tropical como no se vivía hacía años. Mientras esperaba a que amaneciera (y escampara), conversé con un chiapaneco que iba a la zona hotelera a trabajar y me contó que, cuando donde te estás atraviesa el ojo del huracán, hay un momento en que se hace el silencio y el viento cesa… antes de volver a soplar, al revés. No sé por qué, me recordó a lo que vamos a vivir en los próximos meses.
Allí, en Tulún, visité las famosas ruinas al borde del Mar Caribe y, sobre todo, el importantísimo sitio arqueológico de Cobá, de cuyas estelas se extrajeron las fechas de su calendario que nos conectaron con el 21 de diciembre del 2012, una profecía que tanto inspiró mi trabajo en todos estos años. Por cierto que en mis conversaciones con expertos sobre el calendario maya, la figura de José Argüelles no quedaba precisamente bien parada…. Se le acusa de plagiar y de arrogarse papeles que no le correspondían…
Y de ahí, al aeropuerto, a reencontrarme con los absurdos controles en base a un peligro que todos sabemos que es falso (¡me quitaron la crema para el sol!; «¡pero vosotros creéis que con esto voy a secuestrar el avión?», les decía infructuosamente).
En fin. El retorno a la cruel realidad.
Menos mal que a esto le quedan «tres telediarios»…