Política actual — 7 septiembre, 2017 at 9:33 am

120 kilómetros separan a Irán de enfrentarse a Israel en Los Altos del Golán

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120 kilómetros. Los que separan la ciudad de Deir Ezzour de la ciudad fronteriza con Irak, Abu Kamal, significarán el final de la guerra en Siria. Todavía quedan muchas batallas para aniquilar a los aproximadamente 7.8000 terroristas que continúan en territorio sirio, pero con la ayuda de la aviación rusa y las fuerzas especiales libanesas e iraníes podemos esperar que a finales de año el conflicto esté prácticamente concluido (aunque seguirán habiendo atentados durante un tiempo).
Una vez liberados esos 120 kilómetros, ya todo el mundo en la región sabe cuál será el próximo foco de atención: los Altos del Golán.
La web iraní HispanTV lleva varios días publicando informes como éstos sobre este eventual conflicto, reconociendo abiertamente que las fuerzas chiítas (libanesas e iraníes) están ya en los Altos del Golán.
Los repentinos viajes de Netanyahu a Moscú para ver a Putin e intentar sobornarle para que deje de apoyar a Irán no han tenido efecto alguno y, por primera vez en su corta historia, el estado judío se siente solo, desamparado.
Por primera vez en su vergonzosa historia, el estado judío se enfrenta a un enemigo que no le tiene miedo: Irán. Podéis estar seguros de que, en cuanto se pacifique Siria, los soldados chiítas irán a por los Altos del Golán. Y, de hecho, es más que que probable que Israel intente adelantarse atacando Siria, aunque ahora mismo este país está bien defendido por las baterías rusas S-400 y la propia aviación eurasiática.
¿Qué pasará entonces?
Que viviremos lo que, en términos baloncestíticos se denomina un «aclarado» que, para los que desconozcan este deporte, es la situación en la que los cuatro jugadores restantes se abren a las cuatro esquinas para que el jugador estrella se juegue un «uno contra uno» contra su defensor.
Por si todavía no lo entendéis, Rusia y Estados Unidos controlarán la situación (evitando que Israel haga cualquier locura con sus bombas atómicas) e Irán hará de Michael Jordan para realizar un mate monumental en la canasta… judía.
Ese será el momento en el que los deprimidos soldados israelíes -cara a cara, sin la ayuda de El Mossad, sus terroristas wahabitas ni sus crisis prefabricadas- se tengan que batir en el campo de batalla contra un enemigo para el que morir liberando Al Quds es un honor que los convierte en mártires. Los jóvenes israelíes (que ya saben lo que les espera) están desertando por centenares, cuando no, suicidándose.
¿Alguien tiene alguna duda de cuál será el ganador de esa batalla?
Así pues, contad cada kilómetro que el ejército sirio arañe en su camino hacia Abu Kamal porque, entonces, la cabeza del verdadero artífice del 11-S, Benjamin Netanyahu, comenzará su inexorable camino hacia la guillotina…
PD: Personalmente, pienso que, una vez recuperados Los Altos del Golán, habrá un golpe de estado en Israel contra Netanyahu y la guerra no irá a más. Es una humilde opinión, claro, en base a las informaciones de Fulford sobre los «caballeros blancos» en Israel, que también los hay.

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